Contribución al Manejo Integrado de Plagas en vid: Xylotrechus arvicola y Lobesia botrana.

Autor: García Ruiz, Esteban; 

Tipo de documento: Tesis

Director/es: Marco Mancebón, Vicente SantiagoPérez Moreno, Ignacio

Universidad: Universidad de La Rioja

Año: 2009 

Resumen: Contribución al Manejo de Plagas en vid: Xylotrechus arvicola Olivier y Lobesia botrana Denis & Schiffermüller Se han estudiado diferentes aspectos de la biología de X. arvicola en condiciones de laboratorio. Sólo dos de las cuatro dietas probadas permitieron el desarrollo de las larvas neonatas, y únicamente una de ellas posibilitó la cría, ofreciendo un porcentaje de supervivencia de larva hasta adulto del 35,7%. La mayor mortalidad ocurrió, en todos los casos, durante los primeros días del desarrollo larvario. El tiempo de desarrollo de esta especie se vio afectado por la entrada en diapausa durante el estado de larva, no siendo el tiempo de desarrollo larvario significativamente diferente entre machos (305,0 ± 13,9 días) y hembras (293,9 ± 10,6 días). El tiempo de desarrollo de larva a adulto tampoco difería entre ambos sexos (327,3 ± 14,1 días los machos y 317,4 ± 10,6 días las hembras), pero sí lo hizo el del estado de pupa, significativamente mayor en las hembras (18,4 ± 0,4 días) que en los machos (16,4 ± 0,5 días). El peso medio de las pupas obtenidas fue significativamente menor en los machos. A partir de los adultos obtenidos en la cría con dieta artificial, se obtuvieron datos relativos a su biología para compararlos con los obtenidos de adultos que emergieron de madera de vid infestada en campo. La fecundidad de las hembras provenientes de la cría en dieta (244,4 ± 36,7 huevos) fue mayor que la de las obtenidas a partir de madera de vid (196,2 ± 12,5 huevos). En ambos casos, las hembras pusieron más del 70% de los huevos en las dos primeras semanas después de la emergencia, sin diferencias significativas en el periodo de preoviposición. La fertilidad, en torno al 70%, tampoco presentó diferencias significativas. Las hembras obtenidas con la cría sobre dieta artificial vivieron de media (37,4 ± 4,2 días), significativamente más que las desarrolladas en madera de vid (23,6 ± 1,5 días), y pusieron huevos durante más días, por lo que la composición de la dieta empleada parece satisfacer adecuadamente las necesidades alimenticias de las larvas. Los altos tiempos de desarrollo y la alta mortalidad larvaria hacen que la tasa intrínseca de crecimiento de este cerambícido sea baja (rm=0,01). Se ha determinado el efecto de 11 temperaturas constantes (12, 15, 18, 21, 24, 27, 30, 32, 34, 35 y 36ºC) y 9 variables, con unas medias de temperatura iguales a cada una de las 9 temperaturas constantes comprendidas entre 15 y 35ºC, sobre la supervivencia y desarrollo embrionario de esta especie. Los huevos de X. arvicola fueron capaces de alcanzar su desarrollo completo entre 15 y 35 ºC, situándose la tasa de mortalidad para temperaturas constantes en el 2% y el 81,5%, respectivamente. En regímenes de temperaturas variables se observó una mortalidad del 38,9 % a 15ºC y del 99% a 35ºC. La duración del desarrollo embrionario a temperaturas constantes osciló entre 29,5 días a 15ºC, y poco más de 6 días a 32ºC. A temperaturas variables, el tiempo de desarrollo a esas temperaturas fue de 29,6 días y 7,2 días, respectivamente. Los modelos de desarrollo aplicados presentaron distinto comportamiento al describir la relación entre la tasa de desarrollo y la temperatura. Los modelos que proporcionaron los mejores ajustes fueron el de Logan tipo III para temperaturas constantes y el de Brière para variables, estimando en 10,2 y 7,9ºC, el umbral inferior y en 36,2 y 38,5ºC, el superior. Las temperaturas óptimas de desarrollo predichas se sitúan en 32,9 y 31,7ºC, respectivamente. Los modelos no lineales predicen un desarrollo más rápido con temperaturas constantes y más lento con temperaturas variables respecto del desarrollo real en campo, siendo el modelo de Logan tipo III, para temperaturas constantes, con un 98,7% de ajuste y el modelo de Lactin, para variables, con un 99,2%, los modelos que mejor describen el desarrollo embrionario de esta especie en campo. El modelo lineal predice un desarrollo más rápido de lo que en realidad ocurre. Se ha evaluado el efecto de 2 insecticidas análogos de la hormona juvenil, piriproxifen y fenoxicarb, sobre huevos recién puestos de X. arvicola. La respuesta de mortalidad frente a dosis se caracterizó mediante la obtención de rectas de regresión probit, estimandose las LC50 y LC90 para cada compuesto, siendo más efectivo el piriproxifen que el fenoxicarb, cuyas LC50 fueron 9,3 y 182,5 ppm, respectivamente. La actividad ovicida del piriproxifen fue también dependiente de la edad del huevo, disminuyendo a medida que aumenta esta, no superando el 10% a partir del cuarto día después la puesta, al aplicar la concentración que produce un 90% de mortalidad en huevos de menos de un día de edad. Finalmente, se ha analizado la distribución espacio-temporal de las poblaciones de L. botrana en La Rioja Alta, entre los años 2005 y 2007, a través de las capturas de machos adultos en trampas de feromonas. Los datos de capturas semanales y los datos globales de cada año fueron usados para desarrollar los análisis estadísticos y construir modelos predictivos que ayuden en la toma de decisiones de cara a las estrategias de control de la plaga. El número medio de capturas semanales en trampas se vio afectado tanto por el año, como por la generación dentro de un mismo año, siendo la primera generación la que alcanza todos los años los valores más altos, presentando el pico poblacional en torno a la última semana de mayo. Se han podido desarrollar modelos matemáticos para 30 de las semanas de muestreo (10 en 2005, 11 en 2006 y 9 en 2007), coincidentes con las semanas de mayor densidad poblacional. Estos modelos mostraron la dependencia espacial del número de capturas. Esta dependencia espacial, determinada por el rango de los modelos, varió, según la fecha de muestreo, entre los 7,9 km y los 28 km en 2005, entre los 4,5 km y los 20,5 km en 2006 y los 5,3 km y los 23,5 km en 2007. El número total de capturas por año y por trampa se sitúa en torno a las 178, siendo 2006 el año en el que se obtiene un mayor valor, con más de 250. La semana de primera captura se sitúa en torno a la primera semana de mayo, con ligeras variaciones entre años. Ambas variables se vieron afectadas por el año y por la localización. Sí es coincidente en los tres años, el pico poblacional de la primera generación, que se alcanza en la tercera semana de mayo y que se vio afectada por la semana de primera captura. Los mapas de contorno generados para el número de capturas o mapas de isovuelo, tanto anuales como semanales, se han mostrado muy útiles en la identificación de las principales zonas de infestación de L. botrana en La Rioja Alta, y los generados para las variables temporales, semana de primera captura, y , semana de pico de primera generación, nos permiten estar en disposición de adelantarnos a los picos poblacionales de la plaga.